Al concederle libertad
a las ilusiones
a mí alrededor se formó
un mundo de esperanza
entre pedazos de
suspiros
en sus ojos vi una
pizca de esperanza
sus labios mojados
como si el roció le hubiese
besado
estaba teñida por el
rojo sol de la tarde
por el crepúsculo ensangrentado
del cielo
envuelta en el paño
blanco del tiempo
yo en el mismo lugar mirando
el amanecer
y mirando cómo aparecías
siguiendo el camino
del cielo
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